La sabiduría encarnada del cuerpo-ambiente

Introducción al Focusing I[1]

Inteligencia Corporizada

Es central al paradigma del Focusing según Gendlin, que el cuerpo sabe mucho más sobre uno mismo y todo lo que le concierne y le es relevante, que lo que la mente podría aspirar a conocer, ya que no hay mente capaz de abarcar y descifrar intelectual y lógicamente todos los intricados detalles (pasados, presentes y futuros) implicados en un asunto personal cualquiera.

Según Gendlin, el cuerpo es una interacción intricada con su ambiente y por tanto «sabe» o «está al tanto de» la significancia global de cada situación en la que de alguna forma participa.

Este «saber» le confiere al cuerpo la capacidad de ser una inagotable «fuente» personal de: información sobre lo pasado, orientación sobre lo presente, e innovación sobre lo futuro.

Focalizar es dialogar con la conciencia encarnada

Para Gendlin es posible acceer a la «fuente» de la «sabiduría» del cuerpo, y llama «focalizar» (focusing) al acto interno mediante el cual entramos en contacto con la manifestación sensible y palpable de esta forma especial de «conciencia» o «inteligencia» corporizada (al cual llama el «felt-sense»).

«Focusing» o «Focalizar» es entonces la habilidad de realizar el acto interno de enfocar la atención al nivel sensible por debajo de los pensamientos, emociones y sensaciones físicas conocidas. En este nivel profundo se encuentra esa presencia palpable pero indefinida que es la fuente de significado experiencial. Al «enfocarse» sobre ella, esta presencia difusa se «define», generando en ese acto un cambio en la sensación global que se percibe en el cuerpo y, por tanto, un cambio subjetivo en toda la persona.

Focalizar es una habilidad natural universal

Todos poseemos esta «inteligencia» o «mente-corporizada» y manifestarla como un «felt-sense» (esa presencia difusa y palpable subyacente a la conciencia ejecutiva diaria) es una función natural del cuerpo.

Sin embargo, Gendlin observa que todos vivimos a diferentes niveles de esta fuente de significado corporal experiencial. Hay quienes naturalmente viven «conectados» con ella y quienes (por diversas razones) se han des-habituado a estarlo. Gendlin observa también que aunque todos tenemos el equipamiento necesario para realizar este acto interno, pocos lo hacen de forma consciente y deliberada.

Focalizar deliberadamente como herramienta vital

Si aceptamos la premisa de Gendlin que todos los detalles de cualquier situación vital están «implicados» en el cuerpo, y se pueden traer a la conciencia mediante el acto interno de focalizar, poseer la habilidad de hacerlo deliberadamente nos permitiría descifrar y comprender experiencialmente lo que nos pasa en cualquier momento (cómo nos sentimos con lo que nos pasa; qué significado le estamos dando a lo que nos pasa).

Gendlin propone incluso que el pronóstico y la probabilidad de éxito de cualquier técnica de cambio subjetivo (educativa o terapéutica) se basa en la habilidad de la persona que quiere cambiar (o sea aprender) de realizar este acto interno, y se lamenta que la mayoría de los sistemas educativos y terapéuticos tradicionales no la enseñen expresamente a sus alumnos y pacientes.

Afortunadamente, la habilidad de focalizar de forma consciente y deliberada es tanto enseñable como aprendible. Gendlin sistematizó una serie de directivas específicas: los 6 pasos del focusing, que buscan ayudar a «enfocar» a quien no lo hace naturalmente por sus propios medios. Una vez aprendido, el acto de focalizar puede usarse con cualquier situación o asunto respecto al cual uno desee o necesite conocer su verdad personal.

Utilizar el proceso de focalizar le confiere a toda técnica, método o sistema de desarrollo personal (físico, emocional, mental, espiritual y/o socio-afectivo) un compromiso corporal («embodiment») más profundo.


[1] Artículo basado en los primeros tres capítulos del libro Focusing de Eugene T. Gendlin, Ph.D.

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