Los diferentes estilos de clases de Pilates y Técnica Alexander

Pilates y Técnica Alexander

Definir es trazar líneas que delimitan, que separan, que clasifican: lo que entra y lo que queda afuera, lo que vale y lo que no, lo que es y lo que no es. Definir es en muchos aspectos un acto arbitrario, guiado por los gustos y conveniencias de quien genera las categorías según los parámetros que le sirven.

Pero no definir es caer en un total relativismo donde todo vale y entonces nada es nada. Definir ayuda a organizar el pensamiento, a crear un mapa posible del territorio, a visualizar un posible modelo de todo lo que hay.

Reconociendo las limitaciones del acto mismo de delimitar, intentaré aquí esbozar algunas definiciones de los “estilos” de Pilates y Técnica Alexander, simplemente para poder comprender las distintas ofertas de clases que podemos encontrar en el mercado.

Asumo esta definición como personal, subjetiva y parcial: esta es mi definición y la uso porque me sirve a mi para organizarme y para explicar mi trabajo. La comparto con la esperanza que pueda servirte para pensar el Pilates y/o la Técnica Alexander, ya sea que seas un practicante o docente experimentado en uno o ambos sistemas, o apenas estés introduciéndote en alguno de ellos.

Lugar, Dinámica y Docente

Cuando tomamos clases de Pilates o Técnica Alexander, sin duda el lugar, el docente, y la dinámica (grupal o individual) va a afectar la “experiencia global” que tengamos del sistema. Esto es normal, esperable y no tiene nada de malo.

Por ejemplo, no es la misma experiencia tomar clases de Pilates en un estudio avocado exclusivamente al método (donde probablemente tengan todos los aparatos e implementos específicos y se “respire” exclusivamente Pilates), que en un club o instituto donde se ofrecen además otras modalidades de movimiento y ejercicio físico (y la “onda” o “vibra” del lugar esté permeada y moldeada por todas estas ofertas). Esto no significa que un Pilates sea “mejor” o “peor” que el otro, simplemente significa que la “experiencia global” es diferente, y está en cada persona decidir libremente qué tipo de experiencia quiere tener.

De la misma manera, la experiencia de una clase de Técnica Alexander individual no es la misma que la experiencia de la clase grupal (como las que se dan en talleres o institutos de formación artística). En la clase individual trabajamos sobre nuestros patrones e idiosincrasias personales de movimiento, postura, respiración y voz, mientras que las experiencias grupales se prestan más para la investigación de conceptos y principios de la Técnica Alexander en dinámicas de interacción con otras personas y de formas más lúdicas.

Por último, el docente que nos da la clase va a tener una importante influencia sobre nuestra experiencia global (y por tanto la “idea” que nos hagamos) del Pilates o la Técnica Alexander. Descontando factores obvios como la personalidad y las idiosincrasias particulares del docente (que podemos amar u odiar, pero que no se relacionan directamente al método o técnica que enseña), los años de experiencia del docente en su sistema (tanto como practicante como pedagogo), su instituto de formación y referentes actuales en el método, así como sus otros intereses personales (artísticos, deportivos, psicológicos, filosóficos, científicos, etc.) van a influir en el tipo de clase que imparte.

Un factor clave que va a moldear indefectiblemente el tipo de clase de Pilates o Técnica Alexander que tomemos va a ser el “estilo” de la misma. Este va a depender en gran parte del docente ya que sus intereses, su formación y sus objetivos van a llevarlo a ofrecer un tipo particular de clase.

Estilos: Principios, Objetivos y Formas

Todo sistema es definible por sus principios y objetivos, y reconocible por sus formas.

Los principios y objetivos son el “esqueleto invisible” del sistema, sin los cuales la práctica desaparecería como tal.

Las formas son la “cara visible” del sistema, las que lo identifican a simple vista para quien lo conoce.

Las formas tienen su razón de ser, generalmente son prácticas probadas y comprobadas en su efectividad. Pero por ser formas visibles, son “copiables” o “imitables” por cualquiera, sin necesariamente estar sostenidas en el esqueleto invisible de los principios y objetivos tradicionales del sistema al que pertenecen.

Es en sus principios y objetivos que realmente se sostiene la esencia de un sistema; las formas no son más que los vehículos para darle cuerpo a los principios y llegar más certeramente a los objetivos. Las formas visibles, sin los principios y los objetivos invisible no son más que recipientes vacíos de contenido (o llenos de contenido no relacionado al sistema original). 

Sobre esta base de principios, objetivos y formas tradicionales, podemos clasificar 3 tipos de “estilos” de Pilates y/o Técnica Alexander (en función del grado de apego a mismos) en “Clásico”, “Contemporáneo” y “Fusión”.

*[En el artículo el Método Pilates y la Técnica Alexander podrás leer sobre los principios, objetivos y formas específicas de cada sistema.]

Estilo Clásico

Podemos reconocer un estilo “clásico” de Pilates o Técnica Alexander, cuando el docente da una clase que se mantiene lo más cercano posible a las fuentes primarias del sistema.

En el caso del Método Pilates y la Técnica Alexander, las raíces están en lo que codificaron los propios creadores: existen libros escritos por ellos, secuencias de ejercicios y procedimientos reconocidos por la comunidad de practicantes como “tradicionales”, fotos y/o videos de los creadores dando clase, y testimonios de sus alumnos directos.

En ambos sistemas existen también un cierto número de personas (los “elders”) que egresaron de las formaciones docentes dictadas por los propios J.H. Pilates o F.M. Alexander. Aunque en los “estilos” de estos profesores de “primera generación” ya podemos encontrar diferencias e idiosincrasias que los distinguen entre si (ya sea por sus intereses personales, sus personalidades, y/o el período de evolución del sistema en el que se formaron), por lo general la comunidad de practicantes reconoce su status de “clásicos” ya que se evidencia el apego a los principios, objetivos y formas originales.

Actualmente, el docente que enseña un Pilates o Técnica Alexander “clásico” integra ideas actuales de biomecánica, fisiología, pedagogía, neurología y otras ciencias afines a los sistemas, pero se pueden reconocer en sus clases clara (e incluso en ciertos casos explícitamente) los principios, los objetivos y las formas tradicionales.

Estilo Contemporáneo

Podemos reconocer un estilo “contemporáneo” de Pilates o Técnica Alexander, cuando el docente da una clase que se basa en los principios y objetivos del sistema, y utiliza gran parte de las formas tradicionales, pero integra también otras “formas” (ejercicios, procedimientos, secuencias) tomadas de otros sistemas, que a su entender ayudan a dar cuerpo a los principios y lograr los objetivos tradicionales del sistema original.

No es algo fácil para un método o sistema extender sus ramas sin desconectarse de sus raíces. Si bien tomar prestado de otros sistemas permite al docente profundizar en algunos de los principios tradicionales o potenciar la obtención de los objetivos originales, se debe tomar prestado con criterio y cautela para no desvirtuar ambas prácticas (la original y la que presta).

Es por ello, que en general, el docente de un estilo “contemporáneo” integrará en sus clases elementos de otros métodos que buscan los mismos objetivos y que tienen principios similares (somáticos, filosóficos y/o kinesiológicos). Por tanto, las “integraciones” más comunes son a través de elementos del Método Feldenkrais, del DNS (Estabilización Neuromuscular Dinámica), de la Eutonía, de la Esferokinesis y Esferodinamia, del BMC (Body Mind Centering), del Continuum Movement, y de la propia hibridación entre el Pilates y la Técnica Alexander, entre muchas otras posibilidades.

Dicho esto, en una clase “contemporánea” igual se evidenciará la práctica de un gran número de las formas tradicionales (ejercicios, procedimientos y secuencias) ya que se reconoce su utilidad, potencialidad y valor en darle cuerpo al sistema.

Estilo Fusión

Una clase de Pilates o Técnica Alexander fusionada a otra práctica es aquella en la que se tienen presentes los principios del sistema original, pero se comparten los objetivos y las formas con otra práctica, a tal punto que ambos métodos cobran igual importancia o incluso se vuelca la balanza hacia la práctica fusionada.

Por ejemplo, existen docentes que imparten, desde los principios de la Técnica Alexander, clases de natación (Método Shaw), de correr (The Art of Running), de canto, y de preparación para el embarazo y parto (Eutokia), entre muchas otras fusiones.

En el Pilates encontramos clases de Pilates fusionado con danza, con ballet, con yoga, con acrobacia, con entrenamiento funcional del tipo HIIT, y con prácticas de meditación del tipo mindfulness, entre miles de otras variantes.

Es debatible que tan Pilates o Alexander es una clase del estilo “fusión”, ya que va a depender mucho de las proporciones en las que se integran los objetivos y formas de ambos sistemas fusionados. De todas formas, en la mayoría de los casos los docentes explicitan claramente que la clase que están dictando es una integración, fusión o complementación de varios sistemas. Muchos docentes explicitan incluso dentro de la clase misma cuando se está trabajando en un sistema y cuando en otro, para ayudar a sus alumnos a colocar el foco en los principios y objetivos correspondientes y así sacar el mayor provecho de lo que aporta cada sistema particular.

Pilates y Técnica Alexander en SomatoSofía

En SomatoSofía trabajamos el Pilates y la Técnica Alexander principalmente desde un estilo contemporáneo. En las clases nos apegamos a los principios y los objetivos tradicionales de ambos métodos, y utilizamos una gran proporción de sus formas tradicionales, pero integramos formas de otros métodos que complementan los principios y objetivos del Pilates y la Técnica Alexander.

Escrito por: Victoria Stanham

Si te gustó este artículo puedes suscribirte a nuestro blog para recibir una notificación en tu email cada vez que publicamos nuevos artículos.

Si quieres saber más sobre las clases de Pilates-SomatoSofía y/o Técnica Alexander que ofrecemos escríbenos a somatosofia@gmail.com con tu consulta y con gusto te enviaremos toda la información que necesites.